sábado, 13 de abril de 2013

Similitudes y diferencias entre la novela y el cuento (II)

Continua este pequeño y diletante análisis de la novela y el cuento. Antes de publicar la primera parte como esta segunda, al releerlo voy haciendo enmiendas, pues con el tiempo, o se cambia de opinión o se adquieren más conocimientos. 


A manera de intercalar las similitudes y diferencias entre cuento y novela trataré ahora un par de similitudes. Una de ellas estriba en los temas y funciones que desarrollan. No hay restricciones en cuanto a que un cuento no puede ser arte por el arte y una novela no puede tener un tinte de denuncia o viceversa. Ni tampoco las hay de que una novela no puede tratar temas sociales, políticos ni económicos, ni que el cuento tampoco lo pueda. Otra de ellas es la forma de narrar de ambos géneros. Ambos están claramente en prosa –aunque hay excepciones como Eugenio Oneguin de Pushkin, novela escrita en verso. Cuentos en verso pues los hay mucho más, pero basta con que citemos aquel inolvidable del príncipe de las letras castellanas que inicia: “Margarita está linda la mar, / y el viento, / lleva esencia sutil de azahar;”-. Pueden narrar en tercera persona, en primera persona, utilizan estructuras en forma de diario o de memoria, se valen del diálogo, del monólogo interior, de las descripciones, etc., ambas se valen de estás mismas técnicas. Pero claro, es sólo una similitud, ya que en un cuento no da tiempo de incluir personajes funcionales con presentación minuciosa, descripciones retardatorias, ni diálogos extensos y vagos, etc.  

Entremos ahora en características de la novela que nos hagan posible llegar a una definición más o menos acertada. Cito a María del Carmen Bobes Naves quien en su libro titulado: La Novela cita a E. Muir, quien nos dice: “la novela es la manifestación más compleja y amorfa de la literatura y estas dos circunstancias son un obstáculo grave para alcanzar una definición clara y completa.” Es por ello que haremos el intento.

Nos ha quedado claro la extensión de la novela, es mucho más larga que el cuento. Esta es la  causa de que la novela pueda albergar muchos más recursos literarios. Trataré algunos de ellos. Acá incluiré una otra equiparación muy parecida a una que hace Baquero al final de su libro Qué es el cuento, pero con una transformación mía.

La novela es como una Sinfonía de G. Mahler y el cuento es como un estudio de F. Chopin. Para los que gustan de música académica no será muy difícil notar está comparación. Tomemos entonces la Sinfonía No. 1 de Mahler. Consta de cuatro movimientos y alcanza una duración total de más de cincuenta minutos. En su último movimiento participan todos los instrumentos de la orquesta. De Chopin tomemos el estudio Op. 10 No. 4. Es una obra para piano solo, dura aproximadamente dos minutos. Un estudio es una composición musical corta, destinada a practicar la habilidad y la técnica en un instrumento solista. Chopin fue uno de los más grandes escritores de estudios de su época. En cada uno de ellos, como en este Op. 10 No. 4, el despliegue de técnica es explosivo de principio a fin.

Mencioné que la novela gracias a su mayor extensión hace uso de  mayor cantidad de recursos literarios. En la sinfonía de Mahler los instrumentos entre ellos mantienen un diálogo tan complejo, solo igualable al tipo de diálogo que en la novela encontramos. El diálogo en la novela es un recurso muy poderoso. Para esclarecer esto de mejor manera citaré a Eichenbaum:

“(...) se caracteriza por el generoso empleo de descripciones, retratos psicológicos y diálogos. A veces estos diálogos se presentan como una simple conversación que dibuja el retrato de los personajes a través de sus réplicas, o que constituye una forma velada de narración y, por tanto, sin carácter “escénico”. Pero a veces esos diálogos adoptan una forma puramente dramática y tienen como función hacer avanzar la acción más que caracterizar a los personajes por sus réplicas. Se convierten, de esta manera, en el elemento fundamental de la construcción. La novela rompe con la forma narrativa y llega a ser una combinación de diálogos escénicos y de indicaciones detalladas que comentan el decorado, los gestos, la entonación, etc.” 

Otro aspecto importante de destacar en cuanto a esta equiparación es un aspecto que ambas artes comparten, literatura y música, en específico sinfonía y novela. Me refiero al aspecto polifónico. Polifonía que etimológicamente viene del griego pulofonia quiere decir mucha voz. En música, polifonía es un conjunto de sonidos simultáneos, que contienen su propia expresividad musical, conservando su independencia, y con los demás forman un solo tono armónico. Y es que en la novela hay mucho de polifónico. Poco fuera que la parte 1.4 del libro titulado La Novela  de María del Carmen Bobes Naves se titula: El discurso polifónico de la Novela.  Destacan en este apartado los aspectos que formula acerca del discurso de la novela:

a)      la narración costumbrista, que se interesa por el tipismo lingüístico;
b)      la posibilidad de dosificar la información, a través, de indicios verbales, sobre todo en las novelas de aventuras, en las policíacas, etc., y
c)       los elementos dramáticos de la novela, en cuanto se manifiestan en los diálogos de los personajes, lo que da lugar al estudio de los monólogos, de los diálogos, interiores y exteriores, de los llamados estilos directo, indirecto, indirecto libre, etc.

En el discurso de la novela se integran varias voces, las voces de todos los personajes minuciosamente presentados y descritos, cada uno con su propia visión de mundo, su propia manera de ver las cosas. Cada una de estas voces, van convirtiéndose en la voz del narrador quien tiene que ser el artista unificador de esa polifonía en un solo tono armónico. Según Bobes esto ocurre en toda expresión literaria o no literaria, en el texto lírico y en el dramático, pero la novela potencia las posibilidades del lenguaje en este aspecto convirtiéndolo en una técnica literaria propia de su discurso.

En una sinfonía hay un tema principal, luego se suspende y se dan algunas variaciones del tema, u otros temas y luego regresa al tema principal. Al igual que en la novela está desarrollando una acción se introduce otra y vuelve a aquella al cabo de muchas páginas. Esto nos supone que en una novela pueden narrarse una, dos, tres, varias historias. Al contrario del cuento, habrán algunos donde sí se narren dos historias, pero o son muy parecidas o le dan cierto apoyo a la historia principal, como en el caso del cuento de J.L. Borges, “Los dos reyes y los dos laberintos”.  

El arte descriptivo en una novela da posibilidades de detener el tiempo o transformar los segundos en minutos de lectura, los instantes en prolongados análisis descriptivos. Menciona Baquero: “Recuérdese, en A la recherche du temps perdu de Proust, la descripción de aquel beso que el narrador da a Albertina, fugacísimo en su duración real, muy alargado en la literaria; como si el narrador lo hubiera sometido a un efecto cinematográfico de ralenti, de cámara lenta.” Si en un cuento se detiene el tiempo se pierde la esencia del mismo. Es como en la sinfonía y el estudio. En la sinfonía puede detenerse la participación melódica de todos los instrumentos y dejar a algunos cuantos haciendo un acompañamiento rítmico e introducir a un instrumento que interpreta una parte de significante dificultad o belleza, una cadencia, comparable  con la descripción detallista de la novela. Al contrario del estudio no se puede parar la intensidad en ninguna de la partes ya que no habría esa explosión característica, totalmente igual que en el cuento.

Busquemos ahora una definición de la novela tomando en cuenta las características arriba mencionadas y que nos ayuden a encontrar esas diferencias y similitudes con el cuento. Citaré para ello a Bobes: “La novela es un relato largo, en prosa, con discurso polifónico y recursivo. Estos rasgos la sitúan en relaciones de comunidad con otras formas de relato literario y no literario y la definen frente a creaciones literarias de otros géneros, dándole una especificidad dentro de la narrativa y dentro de  la literatura.” 


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